Dolor, sensación de presión y cambios en el volumen de piernas o brazos pueden afectar tu movilidad y bienestar.
En consulta realizamos una valoración clínica completa y diseñamos una estrategia personalizada para acompañarte en el manejo del lipedema a largo plazo.
Ver también: Drenaje linfático · Presoterapia · Fisioterapia vascular
El diagnóstico médico es importante para diferenciar el lipedema de otras condiciones.La fisioterapia no sustituye a la valoración médica, la complementa.
Evaluación inicial
En la primera visita dedicamos tiempo a entender tu situación global:
Plan de tratamiento por fases
No existe un único protocolo válido para todas las personas con lipedema. Adaptamos el plan a tus síntomas, tu nivel de actividad y tu entorno.
Las técnicas se seleccionan según tu situación y tus objetivos. Algunas de las herramientas que podemos utilizar son:
No todos los casos necesitan las mismas técnicas. En consulta te explicamos qué tiene más sentido para ti y por qué.
Claridad y plan realista
Herramientas para tu día a día
El lipedema se considera una condición crónica. La fisioterapia no “cura” el lipedema, pero puede ayudar a mejorar el dolor, la pesadez y la función, y a que te sientas más capaz en tu día a día.
Si sospechas que puedes tener lipedema, podemos valorar tus síntomas y orientarte. Aun así, es importante contar con una valoración médica para confirmar el diagnóstico y descartar otras condiciones.
Sí. La fisioterapia puede ayudarte a manejar el edema y las molestias postoperatorias, cuidar las cicatrices y recuperar la movilidad de forma progresiva, siempre respetando las indicaciones médicas.
Depende de tus síntomas, del estadio del lipedema y de otros factores de salud. En la primera visita te proponemos un plan orientativo y revisamos la frecuencia según tu evolución y tus posibilidades reales.
Si crees que puedes tener lipedema o ya tienes un diagnóstico y quieres saber cómo la fisioterapia puede ayudarte, podemos valorar tu caso con calma y proponerte un plan realista.